domingo, 26 de abril de 2020
Abril 26 de 2020
Crónicas paisas 17
"El inolvidable Teatro Junín"
Existió en el centro de Medellín, situado en la esquina de la carrera 49 más conocida como Junín cruce con la avenida La Playa, un hermoso edificio diseñado en 1922 por el arquitecto belga Agustín Goovaerts que con un estilo novedoso llamado “Art Noveau” lo hacía sobresaliente en la arquitectura céntrica de la ciudad.
Edificio compuesto por varios locales comerciales en donde se destacaban el tradicional hotel Europa y el famoso Teatro Junín, epicentro cultural de la época, construcción que fue demolida el 5 de octubre de 1967 para dar paso a la obra moderna icono del emprendimiento paisa llamado Edificio Coltejer, construcción en donde, desde su inauguración, una bandera de Colombia y otra de Antioquia izadas en un mástil en la cima del último piso, saludan ondulantes al pueblo antioqueño.
Cuantos compañeros añoramos ese teatro en donde cada domingo y con el producto de los ahorros guardados por algunos, de los dineros que nos daban para los “algos” de la semana, nos permitíamos comprar la boleta y poder entrar los domingos al tradicional matinal de las 11:30 am a ver lo último en películas de cartelera de tipo cómicas, vaqueros, aventuras y acción.
Con un aforo de 4200 personas, que a veces copaban el lleno del gran salón de dos plantas, dependiendo este del tipo de obra que se presentaba, llámese teatro, opera, o shows musicales sumándole además las presentaciones de películas en sus horarios de matinal (11:30 am), matinée (3:30 pm), vespertina (6:30 pm) y noche (9:30 pm) cuyo éxito en las entradas dependía de la película y de la fama de sus actores y actrices.
El primer piso del teatro era llamado “luneta” en donde estaba lo más granado en niños de la sociedad medellinense, muchos acompañados de sus padres, y en el segundo piso llamado “el gallinero” era a donde entrabamos el populacho pues era más barato y como sucede en todo gallinero los que mandaban toda suciedad a los que estaban abajo, pisos en donde entrábamos con el mismo fin, y era el de ver la misma película. Filmes que fueron muchos los presentados y de todos los géneros con actores y actrices de talla internacional que pasaron dejando en todos nosotros grandes recuerdos.
En cuanto a actores por qué no recordar a: Tony Curtis, Rock Hudson, Víctor Mature, Steward Granger, Yul Bryner, Alan Ladd, Gary Cooper, Jack Palance, John Wayne, Gregory Peck, Errol Flinn, Clint Eastwood, Charles Chaplin, Clark Gable, Fred Astaire, James Steward, James Coburn, Spencer Tracy, Henry Fonda, Cary Grant, Marlon Brando como los más representativos, y en cuanto a las divas del cine de la época porque no evocar a las sensuales: Sophia Loren, Natalia Wood, Gina Lollobrigida, Liz Taylor, Brigitte Bardot, Audrey Hepburn, Catherine Devenue, Silvia Koscina, Mia Farrow, Romy Schneider, Julie Andrews, Jackeline Biset, Rita Hayworth, Grace Kelly, Marilyn Monroe, Virna Lisi, Lorena Velásquez, Libertad Lamarque, Caudia cardinale, Catherine Hepburn, Barbra Streisand, Sivia Pinal, Joans Collins, Jeanne Moreau entre otras.
Para hacer un recorderis de algunas de las películas famosas del género cómicas que con actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas” a la cabeza nos deleitaba en cada una de sus actuaciones,películas que pasaron a la historia como: el Bolero de Raquel, La Vuelta al Mundo en 80 días, El Analfabeto, El Extra, El Padrecito, el bombero atómico y muchas más. A estas le sumamos otros cómicos que también animaron nuestras vidas tales como Viruta y Capulina (Marco Antonio Campos Contreras y Gaspar Henaine Pérez respectivamente) con: Los Reyes del Volante, Dos Locos en Escena, Qué Perra Vida, y Un Par a Todo Dar. Resortes (Adalberto Martínez Chávez) con: Al Son del Mambo. TinTan (Germán Valdés) con: El duende y Yo y La Casa del Terror. Clavillazo (Antonio Espino y Mora) con: Pura vida, Nunca me hagan eso y Piernas de Oro.
Imposible olvidar el sinnúmero de películas que allí presentaron, nombres de las cuales mencionaré algunas que tuvimos la oportunidad de ver en sus diferentes horarios y en todos los géneros de las cuales recuerdo: Los 7 magníficos, Psicosis, Espartaco. Hércules, Los 10 mandamientos, Sansón y Dalila, Éxodo, Lawrence de Arabia, My Fair Lady, Por un puñado de dólares, El Bueno, el malo y el feo. Zorba El Griego, La Pantera Rosa, Quien teme a Virginia Wolf, Mary Poppins, El profesor chiflado, las de James Bond, las del Santo el Enmascarado de Plata, La novicia Rebelde, Cleopatra, La Máquina del tiempo, El Mártir del Calvario, El Llanero Solitario entre otras muchas más. Lo más interesante y apasionante de esos matinales era a la salida, cuando debajo de una gran ceiba que había al frente del teatro, nos reuníamos un sinnúmero de niños y jóvenes, unos acompañados por los padres, todos con la misma finalidad: el intercambio y venta de revistas de historietas de nombres como: Supermán, Chanoc, Popeye, El Gato Félix, El Pájaro Loco, El Llanero Solitario, La Zorra y el Cuervo, Red Ryder, Tarzán, La Pequeña Lulú, Archie, Corín Tellado, Titanes Planetarios, Porky, Kaliman y muchos otros nombres que ustedes no han olvidado.
También había el negocio con las llamadas “monas” figuras o caramelos para llenar los álbumes de las vueltas a Colombia y de los de fútbol, además de las figuras de animales para llenar el tradicional álbum patrocinado por Chocolatinas Jet, todo este negocio del rebusque lo complementábamos con la venta y cambio de las famosas “vistas” recorte de negativos de películas que valían de acuerdo al colorido. Las que más valían, eran las llamadas “cuadros” figuras de los actores de fama y a medio cuerpo que se encontraban en esos negativos y que por ser tan escasos, representaban dinero en efectivo. Era todo un mercado en donde nos ganábamos algunos pesos para gastos personales o acrecentar el negocio de compra-venta. Qué bella época de nuestra juventud, que no podía pasar desapercibida en esa Medellín antigua.
lunes, 20 de abril de 2020
Abril 20 de 2020
Crónicas paisas 16
" Estación de servicio Esso No 5"
Como bien lo dije en la crónica 15 anterior, la bomba de gasolina Esso No 5 pasó a la historia en Medellín, pues fue una fuente de empleo para muchas personas, aparte de las muchas historias y anécdotas que allí se vivieron. Más de 20 personas laborábamos allí, empezando por nosotros que éramos tres hermanos, cuya especialidad, con los eufemismos de ahora se llamaría “alistador de vehículos automotores” pero hablando coloquialmente éramos simples ”lavadores de carros”. Fuera de nosotros había mucha más gente al rebusque, allí encontrabas: monta llantas, polichadores, cambiadores de aceite, reparación de frenos, viciosos, ladrones de partes automotores y jugadores profesionales de cara y sello, machuca, y a las placas de los carros, todo esto con la anuencia del propietario señor Hugo Gutiérrez Morales, que nos acolitaba, razón por la cual era muy estimado por sus trabajadores y su buena clientela de taxistas, aparte también de clientela de caché como médicos del Hospital San Vicente, locutores de radio de la empresa RCN como Pastor Londoño, Eucario Bermúdez, Julio Arrastía Brica, Carlos Arturo Rueda C. fuera de abogados y gente prestante de Medellín y por qué no decirlo, malandros de todas las pelambres.
Contaré, entre otras, algunas
realidades allí vividas como parte histórica de esa estación de servicio
generadora de empleos.
Cuando a algún cliente le robaban
el radio del carro, la llanta de repuesto, las plumillas limpiavidrios, las
tapas de con que se engallaban los rines o la herramienta, que eran los robos más comunes de la época, acudían temprano a la bomba a
comentarle al patrón la necesidad que tenía en recuperar lo robado o cómpralo de
nuevo. Y tomemos como ejemplo, que lo
robado fuera una llanta de repuesto rin
16 o un radio, por decir algo referencia Zenit 230 El patrón de inmediato comentaba a los “ratas”
que se encontraban merodeando por ahí cerca sobre la necesidad del cliente y
las referencias de lo robado. De inmediato salían al rebuscar lo solicitado. El
patrón le decía al cliente que por favor volviera por la tarde.
Cuando el cliente llegaba en la
tarde a la bomba, ya había allí mínimo dos llantas o dos radios de la
referencia solicitada, coincidiendo a veces que el mismo radio o llanta eran
los mismos que le habían robado. Se
hacia la negociación y todos ganaban, pero nadie veía ni oía nada.
La siguiente anécdota me ocurrió
personalmente a mí, cierta tarde llegó un cliente elegantemente vestido
buscando a alguno de nosotros, los hermanos, para que le lavaran el carro, pues
teníamos fama de buenos lavadores. Ese día estaba yo de turno. El carro en que
llegó nuestro cliente era un Plymouth modelo 57 de los llamados “Colepato”, carro
engallado con todos los juguetes como se dice literalmente.
El cliente se llamaba Ramón
Antonio Aristizábal Ramírez de quien, si
no les digo su alias, de seguro no van a saber de quién se trata, pues era nada
menos que “Ramón Cachaco” gran atracador de bancos, iniciador del narcotráfico y pionero de los
sicarios en moto en Medellín. Todo muy
respetable como cliente, el en su trabajo, nosotros en el nuestro.
Cuando arribó, me le acerque a
ofrecerle mis servicios pues como era nuestro cliente y a pesar de que daba buena propina, allí se respetaba esa prioridad.
Cuando estacionó el carro en el lavadero me dijo: “ bien lavadito y bien
polichado, y cuando termine me lo tanquea”,… que quede como una uva, me reitero,
Tranquilo patrón que le va a quedar como nuevo –le contesté- y se encaminó
hacia la oficina a esperar el carro mientras hablaba con el patrón.
Yo me dedique a lo mío.
Después de muchos minutos en mi
labor y quedar lista la nave, procedí a tanquearlo y aquí fue, busqué la bendita
tapa para llenar el tanque y no la encontré por ningún lado, ni por delante, ni
por detrás, ni por los lados, ni en el piso del carro. Lo que si observé fue
que desde la oficina, tanto el cliente como el patrón me estaban observando y riéndose
al ver mi ante el desespero por
encontrar la tapa.
En vista de que no la encontraba y el ya se iba a ir me dijo: venga mijo le
muestro en donde está y arrimándose al
carro por la parte trasera junto al stop izquierdo, con su mano derecha hizo
girar todo el stop hacia la derecha mostrando de inmediato la tapa, si él no me
la hubiera mostrado, todavía la estaría buscando. Innovación aprendida desde ese día, producto del modernismo de la época.
sábado, 18 de abril de 2020
Abril 16 de 2020
Crónicas paisas 15
" Bares famosos de la Medellin antigua"
En los años 60, cuando trabajaba para costearme los estudios de bachillerato en el Liceo Antioqueño en la Bomba Esso No 5 llamada “La Revelú” situada en Carabobo con Restrepo Uribe esquina, había allí también cerca de ella, dos bares famosos, tal vez no conocidos por los estudiantes de la época pero si por los taxistas, tan es así, que se decía que taxista que no conociera esos dos bares, no conocía Medellín.
Ambos quedaban diagonal a la bomba, uno en la esquina y el otro en la mitad de la cuadra.
El de la esquina se llamaba “La
Ceiba” cuya especialidad era la chuleta de cerdo frita con arepa famosa en la
ciudad, en donde la música que solía
escucharse eran las rancheras y los tangos.
Hoy a mi edad, me quedo aterrado que
aunque esa no era la música de mi preferencia, es mucho el tango y ranchera que
sé cantar, pues toda la tarde y parte de la noche escuchando esos temas desde
el trabajo, inconscientemente quedaron grabados en mi memoria hasta el día de
hoy. De ahí el conocimiento que tengo
sobre cantantes de tango entre los que recuerdo a Carlos Gardel, Roberto
Goyeneche, Agustín Magaldi, Hugo del Carril, Juan Carlos Godoy, Armando Moreno,
Oscar Larroca, Argentino Ledesma, Alberto Podestá, Andrés Falgas, Miguel Caló y
Julio Martel.
Y en cuanto a cantantes de
rancheras recuerdo a Miguel Aceves Mejía, Tony Aguilar, José Alfredo Jiménez,
Javier Solís, Jorge Negrete, Chavela Vargas, Alicia Juárez, María Dolores
Pradera, Amalia Mendoza, Lucha Reyes, y Lucha Villa.
La clientela generalizada eran
los conductores de taxi, quienes eran a su vez clientes de la bomba en lavada y
tanqueo de sus vehículos. No había viernes o sábado que no se presentara una
trifulca en cuya mayoría de veces había un compañero de la bomba involucrado en
ella y en donde por compañerismo, nos tocaba actuar.
El otro bar famoso era Llamado “El Andino” cuyo propietario era un
adulto mayor de nombre Bernardo Arango, moreno dicharachero más conocido por “El Apóstol o “El suave”,
lugar en donde la música cubana,
portorriqueña, los boleros, el bogaloo , la salsa y los éxitos en baladas de
esos años que allí sonaban, lo hacían un bar agradable frecuentado a toda hora
por una variada clientela. Y si a eso le sumamos las hermosas “meseras”, que allí laboraban, muchas de las cuales fueron
nuestras primeras maestras en el inicio
sexual de la mayoría de los que trabajábamos en la bomba, pues conocían de nuestro
trabajo que hasta nos fiaban el polvo, todo eso sumado, hacía del sitio un lugar para
el relax y la bohemia.
La particularidad del propietario
era que cuando un cliente llegaba al bar con ánimos de beber y escuchar música,
cuando lo saludaban, lo primero que
hacía era servir dos aguardientes, se ponía la mano izquierda en el pecho y con
los dedos centrales doblados sobre el esternón
brindaba diciendo: suave papá,
estribillo que se volvió famoso en el bar cuando de brindar se trataba.
Y en cuanto a música, se escuchaban,
en una rockola con capacidad para 100 discos, los últimos hits de cantantes y
orquestas como: Ricardo Richie Ray, Bobby Cruz, Carlos argentino Torres, Alci Acosta, La Sonora Matancera, Celia Cruz, el Gran Combo, Roberto Ledesma.
Rolando La Serie, Bienvenido Granda, Cheo Feliciano, Celio González, Rodolfo,
Felipe Pirela, Los Graduados, La Billos, Los Melódicos, Daniel Santos, Orlando Contreras, Charles Figueroa, Carlos
Arturo, Leo Dan, Rafael, Camilo Sesto, Roberto Carlos, Elio Roca Los Golden
Boys entre otros. Díganme…Quien no bebía con semejante música?
Estando en el Amazonas supe de la muerte del Suave. Pero me alegró saber que los hijos habían
rescatado toda esa música y que habían inaugurado una discoteca en la avenida
Colombia, en donde se escucha la misma música.
En una ida a Medellín me propuse
encontrar la discoteca y la encontré, ahí estaban un hijo con la señora como
administradores, me les presente, les comenté el motivo de mi búsqueda, de mi
amistad con su padre y ahí fue, se armó la beba al son de mi música sesentera.
Estos son los grandes recuerdos de mi antigua Medellín.
jueves, 19 de marzo de 2020
Marzo 19 de 2020
“La humanización animal”
Leyendo alguno de los mensajes que aparecen en Facebook, hubo uno que me llamó la atención el cual decía más o menos así: qué tiempos
aquellos en que nuestros perros se llamaban Danger, Titán, káiser, que comían
de todo y no se enfermaban y que no eran presentados en casa como el hermanito
menor o el bebé de la casa.
Pues bien, analizando este
mensaje de una manera muy personal y con el respeto que todos me merecen, me
hice la siguiente pregunta: Qué le está pasando a esta generación actual que siguiendo normativas de esta sociedad moderna,
está humanizando de tal forma los animales domésticos que ya nos los presentan
como componentes genéticos de la familia?
No es que sea zoo fóbico, ni tenga
algo en contra de los animales, por el contrario, como antiguo habitante, por
muchos años del Amazonas colombiano, tuve como compañeros animales domésticos,
aves, peces, simios, felinos entre otros, a los cuales dándoles el tratamiento que como animales se
merecían, sin disminuir ni aumentar el sentimientos que hacia ellos me unía, compaginé y compartí normalmente, pero ya eso
de extremizar ese sentimiento como se está viendo actualmente con esta juventud
reinante, en donde dichos animales los están equiparando al estatus de hijo, a
los que presentan, inclusive como nietos, tratándolos como seres humanos en una compenetración
nociva tanto para el dueño como para el animal es preocupante. Estado que
mientras sea de normalidad y de salud no hay problema, pero cuando la
enfermedad hace parte del animal, el estrés, la responsabilidad, la atención y
todo aquello que la situación conlleva se apodera de los relacionados
involucrando a otros miembros de la familia, que en nada tienen que ver con esa
situación buscada, pues al llevarles el juego a estas multinacionales de las
“pets” con sus invenciones de comidas innovadoras, juguetes y accesorios para
mejorarles la calidad de vida a sus mascotas, les están ayudando a hacer de las
suyas.
Ya el perro y el gato son
manejados como clientes preferenciales en estas tiendas especializadas
pasando el dueño a segundo plano, tan es
así, que cuando hay promociones llaman al dueño (a) del animal preguntando por
la “mamita” (dueña) del doméstico ya facturado, para ofrecerle los productos. Y
lo más significativo de este ofrecimiento, es que al dueño del animal ya lo
tienen metido en el juego.
No se han dado cuenta que ahora
que existen comidas más sofisticadas para mascotas, y más elementos para su
cuidado, han aparecido más enfermedades en los animales? Que el negocio está montado, está montado y
todo con las anuencia suya como consumidor.
Con los años que tengo de vida
nunca había oído hablar de un perro con diabetes, pancreatitis o algo por el
estilo, enfermedades que como ocurre con las de los humanos parecen
prefabricadas para poder vender los productos sofisticados que de gran valor
están fabricando.
Personalmente viví un caso que me
dejó mucho que pensar con respecto a esta nueva costumbre, tendencia o como
quieran llamarla, en manejar las mascotas como hijos de familia.
Me encontraba en una reunión
familiar acompañado por mis hijos, sus primos y mis cuñados. La mayoría de
ellos jóvenes pero eso si ya con hijos,
valga la expresión, representados en gatos y perros, todos manejados con la
misma tendencia.
Resulta que llegó a la reunión,
una prima de todos ellos, con una perrita de raza a bordo con toda la
parafernalia y cuidados de una hija enferma. Manifestó que acababa de llevar el
animalito al veterinario quien le pronosticó “diabetes”. Qué que fue eso, se complicó
la reunión, pues ya todo giró alrededor de la perrita, de su enfermedad y de su
cuidado. Que no dejáramos caer nada al
piso de los pasa bocas que estábamos
degustando porque la perrita nada de eso podía comer y cosas por el estilo.
Como el veterinario aconsejó
controlar la glicemia cada cuatro horas, la propietaria de la perrita en el
trayecto, se compró un glucómetro última generación para tomar dicho control.
Como esta juventud de ahora cree que se
las sabe todas sobre todo si de tecnología se trata, comenzaron a manipular el
aparato con miras a tomar la muestra de la cual ni sabían en que parte del
animal debían de pinchar para la toma. Yo desde la distancia me limitaba a
observar la operación, sin que nadie acertara como hacerlo. Lo que si note fue
que a pesar de que nadie daba pie con bola en el manejo del aparato, ninguno
sugirió leer el manual de instrucciones, que para nosotros sería lo más lógico cuando
de aprender el manejo de un nuevo
aparato se trata, sólo se limitaron a presionar botones sin ningún resultado
positivo. De pronto alguien sugirió que yo como ex socorrista que fui, podía
tener conocimiento de cómo tomar la
muestra. Aunque si sabía y con miras a darles una enseñanza, me hice el desentendido
manifestándoles que de esos aparatos tan sofisticados no tenía conocimiento,
aconsejándoles leer el manual, sugerencia a la que nadie le paró bolas y más
bien decidieron seguir dañando cintas de
papel con las que se toma la muestra. En
vista que no pudieron hacer la prueba, la solución fue llevar de nuevo el
animal al veterinario para que el hiciera la prueba.
Qué situación tan sobrecogedora
se vivió con este acontecimiento, ver la dueña del perro en un estado anímico
de shock, estresada, baja de nota y compungida ante la enfermedad del
animalito, que aunque no presentaba ningún síntoma alarmante, el show contagió
a todos los que estaban presentes.
Qué nos espera ante esta
situación ?Aquí como padres podríamos echarnos la culpa de lo que está
sucediendo con esta nueva generación, producto de inconsistencias nuestras, que al no entregarles lo mejor de nuestra educación recibida,
cohesionándola con la de ellos, no estarían viviendo esta modernidad estúpida producto
del cambio de mecanismos sociales favorecedoras a ciertas élites y de una tecnología
absorbente que cada día los convierte en zombis de esta sociedad.
miércoles, 18 de marzo de 2020
Medellín, febrero 19 de 2020
Despedida al hermano, compañero y amigo Javier
Hoy nos encontramos aquí reunidos infortunadamente, no para disfrutar de otras de las muchas tertulias que durante muchos años compartimos y disfrutamos sino para despedir hacia una mejor vida al hermano, amigo y compañero Luis Javier Aguirre Restrepo.
Fueron más de 55 años, desde aquella fecha en el año 1962 cuando ingresamos a estudiar nuestro bachillerato en el inigualable Liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia. Desde ese año hasta 1967, fecha de nuestro egreso, transcurrieron seis años durante los cuales se dio la génesis de esta amistad, increíble al día de hoy, cuando cinco compañeros por cosas del destino nos juntamos en una especie de cofradía fraternal vigente a la fecha, amistad notable por otra coincidencia más que deja mucho que pensar y es la que los nombres de los cinco compañeros comienzan por la letra “Jota”, naciendo desde esa época “Las 5 jotas” clan inseparable en las buenas y en las malas de gran renombre en el Liceo.
Son ellos: Jorge León Gómez, Juan Fernando Duque, Javier Londoño, Jaime Rodríguez Santamaría y Javier Aguirre Restrepo, a quien estamos despidiendo.
Anteriormente, ya había fallecido Jaime, otro de los integrantes del grupo. Posteriormente y en su reemplazo integramos a Luis Guillermo Serna, quien después de unas pruebas superadas, ingreso al equipo.
Lo interesante e increíble de esta amistad, es que a pesar de que varios de los integrantes escogimos caminos diferentes y permanecimos separados por muchos años, viviendo en ciudades y países diferentes como en el Amazonas, Estados Unidos y España, la amistad siempre permaneció vigente y todo ello gracias a la madre de Juan Fernando, Doña Teresita quien se apersonó en mantener viva esta relación manteniéndonos en contacto hasta el día de hoy y6 quien a Dios gracias aún permanece con nosotros y está aquí presente.
Ella nos acogió como sus hijos putativos grupo al que se han unido otros compañeros como Darío Mesa, Roberto Ángel, Marco Antonio Henao, Jairo Álvarez y Francisco Castaño, entre otros, quienes estamos aquí dándole el último adiós a Javier.
Como olvidar al hermano, amigo y compañero Javier quien compartió con nosotros esas aulas liceístas conociendo de él su historial desde que ingresó hasta que salió graduado como profesional ?
Como olvidar las penurias y esfuerzos que tuvo que superar para salir adelante y ser el personaje que fue en toda su extensión de la palabra, con los errores y fallas cometidas como todo ser humano que fue?
Hermano Javier: tu amistad y tu recuerdo siempre permanecerá en nuestros corazones en todo sitio en donde nos volvamos a reunir, los que hoy esperamos que también se nos llegue la hora, ahí estarás presente haciéndote partícipe de las tertulias con tus anécdotas.
José Frushes como te apodamos cariñosamente, te recordaremos por siempre. Buen viaje
No preciso ni decir
Todo eso que te digo
Pero es bueno así sentir
Que yo tuve un gran amigo
Nao preciso ni dizer
Tudo isto que eu te digo
Mais e muito bom saber
Que eu tive un grande amigo.
lunes, 16 de marzo de 2020
Medellín octubre 25 de
2019
“A mi hermanita en su día”
Hoy está de
cumpleaños,
Mi hermanita más
querida,
Qué cuantos años
cumple?
eso es un misterio de
vida,
pues se sale por la
tangente
cuando por los años
se le indaga,
quedando uno a la
saga.
porque sabemos que
miente.
No paremos muchas bolas
para descifrar este
lio,
pues si nos guiamos
por Darío
quien ya pasó los
sesenta,
y es el menor de los críos,
de ella creemos , que
por allí pasó la cuenta.
Lo importante de este
día,
es que nos hayamos
reunido,
no para adivinarle la
edad,
si no para festejarle
lo vivido.
Agradecer a Dios por
tan fastuoso acto
y aunque la intriga
de la edad queda en pie
por más que uno pene,
la edad de mi hermanita
matemáticamente es dos a
la ene.
Que cuánto vale la
ene, es mejor ni preguntar,
no seamos indiscretos,
pero que va de uno a
cien, eso dice el comentario
hoy lo más importante
para ella es,
que llegó sana y
salva a otro feliz aniversario.
Para solucionar este impase,
y salir ya de la
duda,
voy a darles una
pista
para que nadie más
insista,
en saber lo de la
edad.
Basta mirarle un
detalle a mi querida hermanita,
Ya que las arrugas no
mienten, diciéndonos la verdad,
Y es que la festejada,
hoy en su aniversario,
se nos está volviendo viejita.
miércoles, 4 de marzo de 2020
Bogotá, febrero 25 de
2020
Carta denuncia
Aprovechando la baratía del tiquete
$ 95.000 por trayecto, el día 18 de febrero viajé a la ciudad de
Medellín por la empresa aérea Viva Air con tiquete de ida únicamente, No de
vuelo VH 8193 y salida a las 9pm.
Conociendo las condiciones del contrato de vuelo, entre ellas, las
medidas del equipaje a que tenía derecho, viajé con un morral con un peso de
menos de 10 kilos, con el que he viajado en varias ocasiones por diferentes
empresas sin ninguna novedad pues se
acomoda al peso y a las medidas exigidas con la salvedad que este morral es moderno con
unas pequeñas ruedas y un leve armazón
metálico, pero vuelvo y repito, con las medidas y peso vigentes exigidos.
Viajando esa noche por dicha empresa,
pasé todos los controles con el morral al hombro sin ninguna exigencia, ni
contratiempo.
Para mi regreso a la capital,
conseguí cupo por la misma empresa para el día sábado 22 de febrero en el vuelo VH 8184 con un valor
de $106.000 con salida a las 9 am del aeropuerto Jasé María Córdoba, vuelo para
el cual llegué al aeropuerto a las 6.30 am con el mismo morral, pasando todos
los controles de ingreso a la sala de
espera.
Consultando el tablero de salidas
en el interior de la sala, vi que mi vuelo salía cumplidamente por la puerta de embarque 1C sala a la cual me
dirigí en espera del llamado a abordar.
Estaba entretenido leyendo cuando se arrima una
empleada de la empresa Viva Air
preguntando que si ese morral que estaba a mi lado era mío pregunta a la que
contesté que sí. Enseguida me invito a que la acompañara al módulo de despacho
invitándome a que colocara el maletín en un rectángulo metálico, diciéndome que
esas eran las medidas del bolso a que tenía derecho para viajar. Con la
tranquilidad del caso, puse el maletín dentro del armazón entrando
perfectamente quedando solo por fuera la manija para su transporte.
De inmediato me dijo que con ese
maletín no podía subir a bordo a no ser que pagara la suma de 125 mil pesos.
Ante esa solicitud, y escuchando
lo caro del costo que superaba el valor de mi tiquete, le pregunté el porqué de
ello. Me contestó que ese no era el maletín exigido por la empresa, que este debía
ser un bolso con esas medidas. Explicándole que nunca había tenido problema con
ese maletín pues se ajustaba a las medidas exigidas ya que cabía sin ningún obstáculo
en el compartimiento de equipajes dentro del avión, preguntándole además por
qué solo a mí se me hacia esa exigencia
viendo que había más pasajeros con
maletines más grandes que el mío y a
nadie más habían requerido, morral con el que había viajado desde Bogotá y que allá no me habían puesto ningún problema,
que si era que las normas de la empresa eran diferentes en otras ciudades? Ante las preguntas no contestadas por la
empresa, la única solución que me aportaban era que si quería viajar debía
pagar el dinero exigido. Ante la negligencia en sus respuestas monté en
cólera y con palabras de alto calibre pero llenas de verdad les
pregunte que de cuando acá el silencio ante la justa reclamación era tenida
como respeto al usuario y mi alteración
salida de tono exigiendo explicación era una grosería?
Solicitando qué otras
alternativas tenia para solucionar el problema, fueron muy explicitas en
aclararme :
1) Dejar el maletín y viajar (opción
descartada pues no tenía con quien dejarlo)
2) No viajar perdiendo el tiquete.
A esto le sumaron la prohibición de abordar el vuelo debido a las cuantas verdades que con un escándalo de la
madona les hice ante la arbitrariedad que estaban cometiendo. Con la putería de
colombiano ultrajado, en la sala de espera
sin tener otra salida, y con la necesidad de viajar, al no tener otra alternativa, pagué los 125
mil pesos no sin antes decirles que la empresa estaba como las grandes
superficies que están luchando contra la contaminación ambiental prohibiendo
las bolsas plásticas pero que si uno se las paga ya no hay ninguna contravención,
que en su caso, y mi maletín, al pagar lo requerido si puedo subirlo a bordo tomando mágicamente
las medidas por ellos exigidas.
Después de pagar, que es lo que
les interesa, me dirigí a la puerta de embarque cuando fui alcanzado de nuevo
por una de las empleadas quien me dijo que ese no era mi vuelo,
infortunadamente ya había pagado, porque de lo contrario si hubiera sabido de
que por ahí no era mi embarque, no había accedido a su requerimiento y
esperaría a ver qué hubiera sucedido con mi nuevo embarque por la puerta 4D con
otras empleadas diferentes.
Las empleadas de esta empresa
parecen perros policías al rebusque recorriendo las salas de espera situadas
frente a sus puertas de embarque buscando a los presuntos violadores de sus
normas quienes son escogidos al parecer
por su cara de adinerados o por su cara de guevones quienes ante las circunstancias, no tenemos más
remedio que pagar porque si o porque también, acrecentando a la verraca las arcas de estas empresas que se jactan de ser las favorecedoras de los
usuarios del transporte aéreo.
Posterior a este impasse un
pasajero se me acercó a decirme que ellas tenían otra opción y que era de
llevar el morral en la bodega del avión por un menor costo, cosa que nunca me
dijeron a pesar de haber solicitado las opciones a mi favor.
Estas son las empresas
favorecedoras del pueblo colombiano y este es el costo que tenemos que pagar
por su favorecimiento en la baratía de sus famosos tiquetes a menos precios. Bien se dice coloquialmente que “De eso tan bueno, no
dan tanto”.
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